Monedas de oro del Imperio bizantino encontradas en Jerusalen

Arqueólogos israelíes afirman haber encontrado estas monedad de oro de 1.300 años de antigüedad justo en frente de los muros de la Ciudad Vieja.

© Pavel Shargo / Institute of Archaeology / Tel Aviv University
Moneda de oro bizantina encontrada en el sitio arqueológico de la antigua ciudad de Apolonia-Arsuf.
Jerusalén. (dpa) – Arqueólogos israelíes afirmaron hoy haber encontrado un raro tesoro de 1.300 años de antigüedad en un estacionamiento justo enfrente de los muros de la Ciudad Vieja de Jerusalén: 264 monedas de oro del Imperio Bizantino.

Las monedas tienen la imagen del emperador bizantino Heraclio, quien gobernó entre 610 y 641. Un equipo liderado por los arqueólogos israelíes Doron Ben-Ami y Yana Tchekhanovets encontró las monedas el domingo durante un trabajo de excavación en un edificio del siglo VII “amplio y muy impresionante” que comenzó hace dos años.

De acuerdo con Ben-Ami, de la Oficina de Antigüedades de Israel (IAA), el tesoro de monedas de oro es uno de los más grandes jamás encontrados en Israel y el más grande hallado en Jerusalén.

Sólo una vez antes se habían encontrado monedas de oro en Jerusalén, hace más de una década, y eran sólo cinco, que también databan del periodo bizantino tardío, dijo a dpa.

Las monedas, que son idénticas, muestran la imagen del emperador Heraclio con vestimenta militar y con una cruz en su mano derecha. En el reverso hay una cruz. Fueron acunadas entre el 610 y el 613 después de Cristo, en los primeros años de su reinado y poco después de que los persas conquistaran brevemente la Jerusalén bizantina en 614 después de Cristo.

A principios de 610, los bizantinos perdieron lo que ahora es Egipto, Siria, Israel y los territorios palestinos en manos del Imperio Persa.

Heraclio recuperó estas provincias perdidas en tres costosas campañas en 629 d.C., pero cayeron poco después en manos de los árabes musulmanes, que gobernarían la zona durante los próximos cuatro siglos a través de califas ubicados en Damasco, Bagdad y Egipto, hasta que los cruzados y luego los turcos otomanos conquistaran el territorio.

Las monedas de Heraclio encontradas esta semana no registran marcas ni rasguños por lo que se cree que nunca fueron usadas, apuntó Ben Ami, doctor en arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Estaban totalmente nuevas y obviamente fueron enviadas a un individuo de alto nivel aquí en Jerusalén, quien habrá querido usarlas pero no tuvo tiempo debido a que la conquista persa de Jerusalén en 614 destruyó este edificio“, agregó.