Alemania: Residencias de mayores más malas que un dolor

Residencias de mayores más malas que un dolor

Imagen de La Duquesa de Pankow

 

 

Hola a todos! Siéntense por favor, que hoy me toca dar la clase sobre un tema que hoy no les interesa pero el día de mañana sí, y más vale. El Profesor Shopenhaua se encuentra corrigiendo un Abschlussarbeit sobre veganos y está muy ocupado, por eso me ha mandado que venga a exponer los resultados del trabajo de investigación que nos mandó. Sí, ese que os mandó el otro día y no habéis hecho pero que el becario Juanma presentó esta semana y que le quedó muy bien. Sólo espero que no venga el “menestro” alemán de turno a plagiárselo y hacer con él una Tesis.

Seguro que os habéis enterado según mi Twitter @duquesadepankow que estoy siguiendo la noticia de cómo “sisa” a sus tutelados enfermos de Alzheimer la Fundación AFAL-Futuro, pero ahora la de la denuncia de enfermeros españoles a la empresa berlinesa contratadora me tiene bastante aterrada. Y en esto de ver qué hace mi familia lejana-política con SM Juancar ahora que se jubila, quiero advertirles que ni se les ocurra traerle a Alemania a una residencia de mayores, en el caso de que la necesite. Y tengo poderosas razones.

Hace un mes en el programa de Team Wallraff del canal cutrelux por excelencia RTL decidieron investigar todo lo relativo a las residencias de mayores y los puestos de trabajo de enfermería en ese sector. Sí, enfermeras y alemanas, esas que dicen que no hay y que hay que cubrir sus vacantes con enfermeras españolas trayéndolas “medio engañadas” porque están más formadas, más preparadas, son más amables y tienen más clase. Pero con un salario muy escaso y con muchas menos competencias que en España. Para ello infiltraron una periodista como practicante en dos geriátricos famosos y con buena valoración gracias al programa del Sr. Wallraff. Vamos, comoMercedes Milá en “Diario De” pero en lugar de ir a los geriátricos más inhumanamente cutres se ha ido a los supuestamente bonitos y happy-happy.

 

Wallraff: “yo destapo y descubro todo tipo de escándalos”

Milá: “sí, yo también, pero molo más”

A esto que la periodista infiltrada quiere hacer un “Praktikum” para ver si le interesa formarse y cursar la formación profesional para enfermería en residencias de mayores, que se llama Ausbildung zur Altenpflegerin. Sin tener experiencia ni formación, solo el Realschulabschluss (el Bachillerato) entra a trabajar como asistente en dos residencias para ver cómo funcionan y si hay trato bueno al anciano. Y aquí empieza el dolor.

“mami, mira qué mono me queda el pijamita blanco de Krankenchwezter”

La periodista infiltrada se cuela en dos residencias que tienen altísimas y excelentes valoraciones por parte de lasKrankenkassen y Pflegekassen según criterios de calidad asistencial, teniendo ambas en todas las categorías un 1,0 que ya sabéis que aquí significa “sobresaliente”. Aprendéroslo, que os he visto que luego vais llorando a la revisión de Berlinología cuando en realidad habéis aprobado. No voy a decir qué residencias eran porque se dice el pecado pero no el pecador, aunque puede ser aplicable a muchas.

Qué es lo que salió en el reportaje? Todo con cámara oculta, distorsionando la voz para no delatar a los empleados, ya que el personal que salía en las grabaciones no eran actores, sino empleados de los dos centros. Y en el momento de mostrar qué sucede, ya sí que parecían los reportajes de Mercedes Milá. Enumero en una lista para que todo sea más claro. No os preocupéis que os he preparado el archivo con las transparencias porque siempre las estáis pidiendo para no tomar nota en clase. Como la LOGSE os ha enseñado muy bien: a no dar ni golpe.

Allá van mis resultados. Si les molesta que hable “alemañol” o diga unos cuantos latinajos se aguantan!

1.- Falta de personal.

Vamos, lo de siempre de la Fachkräftemangel, la Azubimangel, la “Intelligenzmangel” de muchos (Mangel = escasez, falta de…) y las ideas peregrinas de meter guiris deprisa y corriendo porque los locales no quieren ni doblemente pagados trabajar en una residencia. Y los guiris tampoco. Normal. Y si no, que se lo pregunten a los de GiP, que han denunciado a su empresa por prácticas poco lícitas. Más información en este link:

http://www.eldiario.es/sociedad/Enfermeros-espanoles-Alemania-organizan-precariedad_0_268423485.html

2.- Profesionales, por llamarlos de alguna manera, con la mano “muy suelta” y muy malas formas.

A saber: incidencia de maltrato físico y psicológico a los residentes, sobre todo a los denominados “no colaboradores”, que son los que tienen demencia o deterioro cognitivo o funcional y que no pueden ni comprender lo que se les dice, ni siquiera expresarse. Salieron dos auxiliares chonis haciendo fotos con el móvil a un residente que se cayó de la cama. Digo chonis por no decir peores palabas, que si no mis padres me regañan desde su casa de “El Viso”.

3.- Atención de sus necesidades diarias muy deficitaria.

Falta personal y el trabajo de 10 lo tienen que hacer entre 5, con lo que no llegan. Y se olvidan de cambiar pañales o de llevar al baño al que lo necesita, porque la mayoría de los residentes, en general, son asistidos y requieren de atención casi permanente. Pero luego con la falta de tiempo, el personal no estaba precisamente de cháchara en la Station o “cuartito”. O sea, que la organización de tiempos, espacios, turnos, etc era también deficitaria, lo que es problema de la coordinadora o Pflegedienstleitung. Otra vez la “Intelligenzmangel” sale a la luz.

4.- Alta rotación del personal.

Cuando viene alguien a cubrir vacantes es a través de una ETT (Zeitarbeit) y no se conocen a los residentes porque siempre están rotando. Las empresas de Zeitarbeit “venden” trabajadores baratos a las empresas clientes, pero cuando llegue el Mindestlohn o salario mínimo interprofesional se les va a acabar la tontería.

5.- Desorganización y respuesta lenta ante las urgencias.

A ver si lo entendemos. Los mayores son en general más frágiles y se enferman frecuentemente. Una urgencia es eso, una urgencia, no es tardar 20 minutos en encontrar el historial médico del residente. Peor si se tardan otros 5 en subírselo a los de la ambulancia para decidir si se deriva al Krankenhaus o le “estabilizan” con sus escasos medios y con sus igualmente escasos conocimientos. Que mejor derivarle que sólo faltaba el Krankenpfleger alemán canilleno de pendientes y con los pelos de punta queriendo hacer de híbrido de Dr. House y McGyver con su bálsamo de Fierabrás y sus emplastos, friegas y remedios medievales.

Que por plantitas no sea, que queda muy “bio” y “öko”

6.- El tiempo que necesitan con cada residente se contabiliza en minutos, no en las actividades en las que requieren asistencia.

Estos alemanes tan obsesionados con controlarlo todo. Tempus fugit! Sucede que los residentes involucionan, se hacen cada vez más dependientes y esos tiempos se prolongan. Si lo añadimos al escaso personal y lo fácil que es en Alemania en estos trabajos darse de baja y bien larga, desde las prácticas de la carrera hasta poco antes de jubilarse, no se llega. Son las 10 de la mañana, se ha empezado el turno a las 6 de la mañana y la mitad de los residentes “a medio hacer”. Menos mal que van a arreglar esto, o eso dicen, porque llevan desde 2010 hablando de una reforma en la asistencia o “Pflegereform”. Asustada estoy, ya que los “sabios-ingenieros” que la están preparando fueron antes enfermeros canis y chonis. Ojo! No me estoy metiendo con los ingenieros, que los nuestros estudian seis años más el proyecto, sino a los que se creen más preparados que ellos y saben de todo. Como un cuñado cualquiera.

7.- Poco tiempo, poca gente.

Y la ratio es de 12 residentes asistidos por cada enfermera/auxiliar (Altenpflegerin bzw. Altenpflegehelferin): la misma ratio que tiene la Comunidad de Madrid para los residentes que más o menos pueden valerse por sí mismos. Así, como no llegan, solo se les hace un baño completo una vez por semana y esto también sucede en residencias españolas. Ya lo dijo el Rey Carlos III: los viejitos (y añado yo los bio-guarris berlineses) son como los niños: no les gusta el agua.

8.- Su filosofía de coña marinera.

Así el cuidado de enfermería a la alemana tiene que ser integral, tanto que por ocuparse las enfermeras de las residencias de las actividades básicas de la vida diaria (aseo, control de esfínteres, alimentación, etc.) se ocupan de todas las actividades y las áreas que afectan al ser humano. Esto se le ocurrió a una “sabia-ingeniera” alemana del área de enfermería o asistencia llamada Monika Krohwinkel y… puso más sobrecarga al personal asistencial porque se tiene que encargar de lo social y lo personal. O sea, la choni o el cani son multiusos y ya sólo les falta hacerles laSteuererklärung a los residentes (la Renta o la declaración de impuestos anual).

9.- Das Haupthema: la formación del personal.

Las enfermeras alemanas son de FP, las españolas universitarias, y aunque las segundas tengan más conocimientos y actividades técnicas son mucho mucho mucho más cercanas que las primeras. Además, varias de las que salen en el video carecen de habilidades comunicativas interpersonales, aunque lo hayan estudiado en el colegio. También en Alemania los estudiantes empollan, vomitan la sapiencia “sabio-ingenieril” en el examen y después resetean.

Qué más cosas muestra el reportaje

Casualmente salió en el reportaje un residente con demencia moderada-severa, según mi apreciación por lo que me enseñaron en los cursillos de la Cruz Roja de Madriz, que tenía hematomas en “ojos de mapache”, es decir, como si le hubieran dado un puñetazo en cada ojo. En el curso de la Cruz Roja nos dijeron también que eso puede indicar alguna fractura o fisura en el cráneo, pero lo peor es que ninguno de esos sanitarios alemanes chonis (que no tienen ni idea y solo saben quejarse de lo mal que están) vio la supuesta gravedad del caso. Y la cámara oculta de Pia, la periodista, venga a grabar y grabar.

No llamaron al médico de urgencias pero se presentó la Polizei en la residencia por un supuesto caso de maltrato cuando ya tenía los hematomas amarillentos, o sea, pasados unos días. Esto sí que es lamentable: no se llama al médico, no se abre un protocolo de caídas, y se espera a que venga la policía a que declare precisamente un hombre con demencia que apenas construye una frase coherente y no se acuerda de lo que le pasó el día anterior. Y el protocolo de caídas, o como lo llaman aquí “Sturzprotokol” es obligatorio en las residencias en toda Europa, porque las caídas repetidas son un síndrome característico de un envejecimiento patológico. Como S.M. Juancar.

También saca el tema de la ayuda domiciliaria, donde valoran a los usuarios como si estuvieran peor pero luego les hacen una prestación de servicios como si estuviesen mejor. Trampa: paga la familia y el estado más dinero, percibiendo una prestación en servicios de menor intensidad. Que tienen más cara que espalda los del Sozialamt y sus trapicheos con las empresas de Domizildienst, lo que en España se llama servicio de ayuda a domicilio (SAD). Sangrante, aunque los que están en casa a veces tienen un familiar o conocido que puede defenderle, no siempre consiguen su objetivo, pero si están en casa solos es que pueden valerse algo por sí mismos. Y al final, me río yo de las valoraciones “sabio-ingenieriles” que hacen en el Sozialamt.

Fazit estilo Duquesa.

Ahora vamos a hacer la lectura crítica de todo este programa. Los servicios prestados son malos, el personal rota frecuentemente y  a pesar de todo eso reciben valoraciones positivas. No se lo explican, verdad? Pues tiene una lógica.

En Alemania la obsesión por la calidad y por la documentación, los registros y los Fragebogen es conocida y la sufrimos día a día. Todo por escrito y más aún en los temas sanitarios. Al final lo que se valora no es tanto la prestación de servicios, porque es fácil falsear esos documentos o registrar en el papel de hoy lo que se hizo ayer para rellenar y que la Pflegedienstleitung no te regañe. Así cualquiera registra y se salva del escarnio público cuando vienen las inspecciones y se lleva un 1,0 cuando tiene una calidad pésima y la nota debería ser de 4,0 que significa que su geriátrico es lo peor.

Si unimos la gestión deficitaria, las inexistentes habilidades motivadoras y directivas de las coordinadoras y las directoras de centro, a las que no despiden si tienen fallos garrafales más la formación de las enfermeras alemanas chonis, más pendientes de sus joyeríos que de otra cosa, o que falten medios básicos como  guantes  y toallas, tenemos…

el empastre alemán del sector geriátrico.

Así ha sucedido: empresas con renombre han salido en el reportaje porque han metido un gol a las Krankenkassen y a sus valoraciones falseando la documentación. Y si además de eso tenemos una directora de centro pasiva que solo se preocupa de lucir sus trajes, taconear paseando sus Manolos y de ocupar su despacho de diseño, estamos listos.

Y ahora llego al tema de los enfermeros españoles: no saben realmente a dónde vienen, pero a veces a los recruiter se les oculta mucha información sobre el estado de los centros. El caso es traer, traer, traer y traer gente para cobrar por contrato conseguido. Pero en muchos casos no les importa la permanencia o les hacen pagar una multa de miles de euros si se van antes de los dos años.

No quiero desanimar a quienes quieran venirse a Alemania a trabajar de enfermero en residencias o en ayuda domiciliaria, porque también hay empresas buenas que tratan bien a todo su personal, tanto local como guiri. Eso sí, hay que saber a lo que se viene: a atender integralmente a la persona. Y eso significa ser enfermera, auxiliar, amiga, consejera, psicóloga, trabajadora social, asesora, profesora, acompañante, mamá, papá, cura y a veces asesora fiscal. Y luego para que te dirija una persona absolutamente ineficiente.

Me llamaréis chiflada pero mi gato Cookie con un par de arañazos y maullidos dirige un centro de estos mejor que muchas directoras alemanas, viniendo la mayoría del mundo choni del Altenpflege o de algún “Mierdiausbildung de Kaufyoquesé”. O sea, te atienden chonis, dirigidas por chonis reconvertidas en businesswomen. Mal vamos.

Espero que les haya gustado mi trabajo. Y si no, haber ido al lago más cercano a tomar el sol.

Gracias a todos por su atención y por no haberse dormido en esos bancos de tortura del Aula Magna.

Ihre Herzogin

P.D.: Cookie quiere decir algo.

“Sehr geehrte Damen und Herren, ich bewerbe mich um die Stelle als Heimleiter…

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